Laura Faus (conocida como Luna de Valencia) Buenos Aires, Argentina (1953). Counselor (Consultora Psicológica). Aunque escribe desde adolescente, su profesión la impulsó a plasmar el gusto por la escritura ensamblando su desarrollo personal con un mayor y mejor conocimiento del arte de transmitir sensaciones y sentimientos a través de la palabra escrita.
Laura Faus

Laura Faus (conocida como Luna de Valencia) Buenos Aires, Argentina (1953). Counselor (Consultora Psicológica).  
Aunque escribe desde adolescente, su profesión la impulsó a plasmar el gusto por la escritura ensamblando su desarrollo personal con un mayor y mejor conocimiento del arte de transmitir sensaciones y sentimientos a través de la palabra escrita.
Amante incansable de la lectura, entre vivencias e imaginación, descubrió que tenía material para desplegar una nueva vocación hasta el momento casi desconocida. El apoyo de su círculo más íntimo fue parte muy importante en la decisión de darse a conocer de a poco.   Comenzó publicando sus relatos en el periódico Cultural Chacabuco y en diversos sitios dedicados a la literatura.  Escribió en forma independiente al principio; luego, de la mano de la escritora Laura Yasán, amplió conocimientos y herramientas.
Se define a sí misma como cuentista, lleva varios textos escritos sobre diversas temáticas, casi siempre basados en hechos reales con importantes dosis de ficción. Lo cotidiano es siempre su mejor fuente de inspiración.
Ya sea a través de vivencias, relatos o cuentos, su objetivo es siempre tocar de una u otra forma al corazón de sus lectores.
Actualmente está dedicada a elaborar su autobiografía inspirada en la emigración de sus abuelos, además de estar encarando la composición de su primera novela.

Sé que escribes desde adolescente, pero cuéntanos ¿recuerdas qué te inspiró a escribir?  ¿puedes contarnos un poco cómo nacieron tus primeros escritos?
Escribo desde mi adolescencia, imagino que como muchos, garabateando ideas en cualquier papel a mano.  Las primeras  quedaron plasmadas en mi diario íntimo, al que no sólo le confiaba mis penas y alegrías, sino también mis sueños de un futuro en el que algo de mí pudiera llegar a las demás personas.  Lo conservo todavía y lo releo de tanto en tanto y al hacerlo, puedo recordar la atención depositada en la forma de manifestar mis ideas. Siempre intentando redactar con esmero, eligiendo las palabras con cuidado, no fue para mí únicamente un medio para volcar sentimientos, sino la iniciación en un arte que me apasiona.  De eso, claro, tuve noción mucho tiempo después. La madurez aclara muchos panoramas.

¿Cómo fue que empezaste a publicar en el periódico Cultural Chacabuco?
Mis primeros escritos nacieron espontáneamente y sólo para ejercitar un poco esta faceta poco conocida de mí misma.  Con la aparición de Facebook, me animé a compartir vivencias, siempre personales, para mi sorpresa, muy bien recibidas por mi entorno en esa red.
Entonces, un día cualquiera,  encontré bajo la puerta de mi casa, un ejemplar del periódico Cultural Chacabuco (el de mi barrio). Les pregunté, no sin cierta timidez, si podía participar; envié algunos textos que fueron publicados en los siguientes números.  Lamentablemente, la situación económica hizo que el periódico dejara de salir a la luz, al menos por el momento. Seguí compartiendo en Facebook mis vivencias y recibí el apoyo para seguir escribiendo de manera más profesional.

¿Cómo conociste a Laura Yasan?  Yasán es poeta, sin embargo, tú te defines como cuentista.  Cuéntanos cómo fue tu experiencia trabajando con ella, siendo que tenían estilos distintos.  ¿Sientes que te influenció de alguna manera?
Buscando talleres de escritura por internet, conocí a Laura Yasan, a quién elegí como guía después de una entrevista.  Si bien es poeta, también dicta Talleres de Escritura Narrativa que es lo que más me define y me gusta.  No pude haber elegido mejor, su estilo no solamente no influyó para nada en mis inquietudes, sino que supo captar el mío, pulirlo, mejorarlo.  En poco tiempo, aprendí y me enriquecí con sus consejos y conocimiento y me lancé a cuentos de ficción, a veces inspirados en consignas, otros basados en algún disparador espontáneo.

¿De qué manera tu carrera de Consultora Psicológica ha influenciado tus escritos?
Fue a la inversa, durante la carrera de Consultora Psicológica sucedió algo similar a mis primeras incursiones a través del diario adolescente.  Volqué en trabajos, análisis y presentaciones todo mi entusiasmo por la palabra escrita.  Convertí a cada uno en un desafío y una vez recibida, lo mismo con la historia clínica de cada persona que me visita en consultorio.  Pongo especial atención en cada frase para plasmar la realidad vívida del consultante, sin agregar ni omitir nada importante.  Es un ejercicio extra que requiere mantener la imaginación quieta y focalizar únicamente en la escucha atenta.
Mis cuentos no se inspiran en las historias personales de los consultantes.  Ellas forman parte del secreto profesional y la ética individual.  

Sólo quiero agregar algo que me sorprendió mucho y bien.  Casualmente, aunque no creo en las casualidades, la portada de Noveles es una mariposa desplegando sus alas.  Ver esa imagen me conmovió profundamente.  El ejemplo que sigo como Counselor participando del  proceso de desarrollo de un consultante, es el de una crisálida a la que hay que darle su tiempo para llegar a mariposa por sus propios medios, con sus propias herramientas.
Cada uno de nosotros viene a cumplir un propósito en la vida, nada es porque sí.  Creo estar cumpliendo el mío.  Y me hace muy feliz.